A lo largo de 430 km de frontera natural entre España y Francia, los Pirineos componen el lado más salvaje del país. Esta dentada cadena montañosa alberga algunos de los paisajes más prístinos de Francia, además de cobijar a unas pocas de sus especies de animales más raras y amenazadas, entre ellas el buitre leonado, el rebeco pirenaico y el oso pardo. Desde 1967, el Parc National des Pyrénées pro...