El norte de Luzón, una región que invita a la exploración intrépida, es como un país en miniatura. Aquí los surferos cabalgan olas en playas de arena blanca bañadas por aguas color turquesa, mientras, en la montaña, los indígenas, machete en mano, sonríen afablemente y comparten su vino de arroz. Para muchos viajeros, la principal atracción son los arrozales en terrazas color esmeralda de La Cordi...