
¡Es lo que hay!
«Cada día sin dolor es el paraíso.»
La vida de Josefina Vázquez Mota dio un giro inesperado y brutal cuando el dolor crónico se presentó como un dictador, imponiendo sus reglas y gobernando su existencia. Tras años de vivir con intensidad y dar por sentada su salud, el cuerpo le recordó su vulnerabilidad y le arrebató el control de su agenda y sus planes.
Y todos pasaremos por ahí en algún momento...
«Cada día sin dolor es el paraíso.»
La vida de Josefina Vázquez Mota dio un giro inesperado y brutal cuando el dolor crónico se presentó como un dictador, imponiendo sus reglas y gobernando su existencia. Tras años de vivir con intensidad y dar por sentada su salud, el cuerpo le recordó su vulnerabilidad y le arrebató el control de su agenda y sus planes.
Y todos pasaremos por ahí en algún momento...
