La vida te lleva por caminos desconidos, nunca sabes dónde puedes encontrar tu destino.
Cuando terminé de leer me quedé mirando a Elvira y descubrí que ahora la veía de una forma muy diferente a la mujer que yo conocía y que pedía cigarrillos a los clientes de la cafetería. Había presenciado su cambio en cada una de las estaciones y al final, como si formara parte de la primavera, había renaci...
La vida te lleva por caminos desconidos, nunca sabes dónde puedes encontrar tu destino.
Cuando terminé de leer me quedé mirando a Elvira y descubrí que ahora la veía de una forma muy diferente a la mujer que yo conocía y que pedía cigarrillos a los clientes de la cafetería. Había presenciado su cambio en cada una de las estaciones y al final, como si formara parte de la primavera, había renaci...