Velchanínov, cerca ya de los cuarenta, es «un hombre que había vivido mucho, y a lo grande»: rubio, apuesto, culto y galante, ha dilapidado ya dos herencias y se encuentra en San Petersburgo para resolver un litigio a propósito de una tercera. Es también hipocondríaco y sueña que «una muchedumbre enorme» se junta en su piso para acusarle de un crimen. De pronto reaparece en su vida un antiguo amig...