
Diario de campo
Una mujer busca, construye y encuentra su identidad trabajando con otras mujeres que viven en precario en los barrios marginales de Sevilla.
«Todas las novelas son reaccionarias -me dice un crítico feo, marxista y sentimental- porque son como los coches: te metes dentro, viajas en ellas y te refuerzan la idea de que somos un yo autosuficiente y que el único problema consiste en encontrar la gasoli...
Una mujer busca, construye y encuentra su identidad trabajando con otras mujeres que viven en precario en los barrios marginales de Sevilla.
«Todas las novelas son reaccionarias -me dice un crítico feo, marxista y sentimental- porque son como los coches: te metes dentro, viajas en ellas y te refuerzan la idea de que somos un yo autosuficiente y que el único problema consiste en encontrar la gasoli...
