La dieta mediterránea, de un tiempo a esta parte, ha merecido la aprobación de los dietistas más exigentes por su riqueza en grasas no saturadas y sales minerales
Los productos naturales de la tierra, los pescados, las carnes frescas y los lácteos constituyen la base de una alimentación ligera, nutritiva, variada y además muy digestiva
El texto ofrece numerosas recetas exquisitas y de fácil prepar...