El adjetivo gótico nos remite a un paisaje nocturno, plagado de árboles retorcidos, de nubes pálidas, de sonidos inquietantes y vislumbres de cementerio. Un imaginario que conocemos bien del cine y de la novela, pero que en buena medida se forjo entre los poetas románticos ingleses y sus sucesores.
Piezas líricas donde bajo una atmósfera inquietante, sometida a insinuaciones sobrenaturales, el amo...