
AmárRamé
El conocimiento no exime del sentimiento. Y es que puedes saberte la teoría, pero no saberlo llevar a la práctica. Una vez leí que lo peor no es la oscuridad, sino saber dónde está el interruptor y no tener el valor de pulsarlo.
Esto no es un poemario cualquiera. Es una ventana abierta a mi corazón, a mi alma. En sus páginas derramo sangre; sudor y lágrimas, de tristeza y alegría. Hablo sin tapujo...
El conocimiento no exime del sentimiento. Y es que puedes saberte la teoría, pero no saberlo llevar a la práctica. Una vez leí que lo peor no es la oscuridad, sino saber dónde está el interruptor y no tener el valor de pulsarlo.
Esto no es un poemario cualquiera. Es una ventana abierta a mi corazón, a mi alma. En sus páginas derramo sangre; sudor y lágrimas, de tristeza y alegría. Hablo sin tapujo...
