Cuando viene un niño al mundo se trata, en primer lugar, de encontrarle un nombre, un problema que, en general, suscita en la familia una pequeña guerra sentimental. La madre está encantada de que, de pronto, todo el mundo se interese por su bebé, pero tampoco quiere que se decida en su lugar algo que tanto le concierne. Y tiene toda la razón: la elección del nombre tiene una importancia esencial ...