Tres años estuvieron hablando. Ella, en el sillón reclinable; él, a su izquierda. En un cuarto al borde del Ávila, donde ella pasa la mayor parte de sus días, se desarrolló este acto de insistencia. Ella, Sofía Ímber; él, Diego Arroyo Gil: cientos de conversaciones después, eran una misma voz. Narrado en primera persona, La señora Ímber. Genio y figura, es el testimonio de una provocadora de 91 añ...
Tres años estuvieron hablando. Ella, en el sillón reclinable; él, a su izquierda. En un cuarto al borde del Ávila, donde ella pasa la mayor parte de sus días, se desarrolló este acto de insistencia. Ella, Sofía Ímber; él, Diego Arroyo Gil: cientos de conversaciones después, eran una misma voz. Narrado en primera persona, La señora Ímber. Genio y figura, es el testimonio de una provocadora de 91 añ...